Responder con serenidad demuestra:
- Control emocional
- Madurez
Seguridad interio
A veces, una frase firme y tranquila vale más que mil discusiones.
2. Establece límites claros (aunque incomoden)
Los límites no son castigos.
Son actos de amor propio .
Decir cosas como:
- “No me hables de esa forma”
- “Ese comentario no es aceptable”
- “Prefiero que nos tratemos con respeto”
No es agresivo.
Es necesario.
Quien se molesta cuando pones límites, se beneficiaba de que no los tuvieras.
Y recuerda:
No tienes que justificar cada límite que pongas.
Tu bienestar no necesita permiso.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
