Sin ira. Solo agotamiento.
Entonces descubrimos la verdad.
La junta no solo la estaba destituyendo, sino que se preparaba para vender la empresa. Despidos masivos. Recortes de programas. Borrando todo lo que había construido para un entorno laboral justo.
Esto era bi
Más fuerte que Aurora.
Irse ya no era una opción.
Indagar más a fondo reveló algo más oscuro: el prometido nunca había sido real. Lo habían manipulado. Lo habían pagado. Lo habían usado como arma.
Habían urdido el amor.
Y cuando parecía imposible ir más allá, Lucía Hernández Ríos, asesora legal interna, entregó archivos cifrados: contratos, correos electrónicos, aprobaciones. Pruebas.
La confrontación no incluyó gritos.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
