A veces una persona se borra de la vida no por un grito...

Se dio cuenta de algo sencillo por lo que había trabajado toda su vida:

Ser bueno no significa ser conveniente.

La familia no es la que te recuerda cuando necesita algo.

Y la soledad no siempre es un castigo. A veces es el espacio donde finalmente te encuentras a ti mismo.

Cuando el reloj dio la medianoche, Igor no pidió deseos.

Simplemente se sentó, escuchando la nieve caer suavemente afuera, y sintió una calidez inusual y serena en su interior. Ya no lo invitaban a ningún sitio.

Pero por primera vez en su vida, no quería que lo invitaran a un lugar donde no lo querían.

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