Los investigadores exploraron todas las posibilidades habituales. ¿Problemas matrimoniales? Patricia insistió en que su relación era sólida. ¿Deudas? Las cuentas bancarias no mostraban nada inusual. ¿Depresión? ¿Pensamientos suicidas? Ninguna señal. ¿Otra mujer? Sus compañeros de trabajo dijeron que Roberto era discreto y dedicado, y que siempre hablaba con cariño de su familia.
Registraron canales cercanos, terrenos baldíos, hospitales con pacientes no identificados y la morgue. Nada.
Roberto Campos había desaparecido de la faz de la tierra como si nunca hubiera existido. Y
Con cada día que pasaba, las posibilidades de encontrarlo con vida se desvanecían como humo en el viento indiferente de una ciudad acostumbrada a las tragedias individuales.
La vida después de la desaparición
Los primeros meses fueron los más duros. Patricia se movía por la casa como un fantasma, realizando mecánicamente las rutinas diarias mientras su mente estaba atrapada en un bucle constante de preguntas sin respuesta. ¿Dónde estaba Roberto? ¿Qué le había pasado? ¿Estaba vivo? ¿Estaba sufriendo? ¿Los había abandonado deliberadamente?
Cada sonido en la puerta la sobresaltaba, esperando que fuera él regresando con alguna explicación imposible que lo trajera de vuelta.
Los niños sufrieron a su manera. Daniel, a los 10 años, se volvió más callado y serio, asumiendo responsabilidades que no eran propias de su edad. Ayudaba a cuidar a Alejandro, se aseguraba de que hiciera sus tareas, de que comiera.
Alejandro, a los 7 años, no comprendía del todo la permanencia de la ausencia de su padre. No dejaba de preguntar cuándo volvería, si estaría allí para su cumpleaños, si seguirían yendo a Acapulco como siempre.
La familia de Roberto, de Guadalajara, llegó a la Ciudad de México para ayudar en la búsqueda. Su madre, Doña Marta —una mujer menuda y profundamente religiosa—, insistió en que su hijo jamás abandonaría a su familia, que algo terrible debía haber sucedido.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
