Desecha estos 3 objetos navideños: ¡atraen el mal!

Este punto es el más delicado porque nace del amor. Muchas familias, cuando extrañan a alguien, colocan su foto en el árbol o en un lugar central de la decoración, a veces incluso con velas oscuras o símbolos funerarios, y en ocasiones incluso con una silla vacía “para que estén presentes”.

Esta advertencia no disminuye el recuerdo. Al contrario: busca organizarla.

La Navidad, teológicamente hablando, es la celebración del nacimiento de la Vida. Cuando el centro visual y emocional se llena de signos de duelo, lo que sucede es:

La alegría sana se bloquea.

La cena se convierte en un "ritual de tristeza".

Los niños y los vivos quedan atrapados en una nostalgia que no sana.

Recordar no es invocar. Honrar no es construir un mausoleo emocional.

Qué hacer: Guarda esas fotos con cariño en un álbum o en un rincón más discreto, reza por tus seres queridos y permite que la mesa navideña sea un acto de vida, unidad y esperanza.

Cómo "llenar el vacío" después de limpiar la casa: Una idea clave: No basta con eliminar lo que confunde; hay que consagrar lo que queda. De lo contrario, el hogar volverá a llenarse de ruido, consumismo o superstición.

Ritual sencillo para consagrar el árbol y el pesebre
Puedes hacerlo en Nochebuena o cualquier día de la Navidad:

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.