Víctor dijo bruscamente:
"Voy a llamar al médico".
Hablaba como si estuviera aprendiendo a ser adulto de nuevo. Y Tanya se dio cuenta de repente: él tampoco había vivido estos años como había soñado. Una imagen feliz no siempre significa felicidad.
Cuando la fiebre bajó un poco, Tanya salió al porche. El aire otoñal le golpeó la cara como la fría verdad.
Víctor la siguió.
"Gracias", dijo en voz baja. "Tú... sigues igual".
"No, Vitya", respondió ella. "No soy el mismo. Me he convertido en alguien que ha aprendido a vivir sin una respuesta."
Bajó la mirada.
"Tanya... yo..." tragó saliva. "Fui un tonto."
Ella guardó silencio.
"Me enseñaron la carta", continuó con voz temblorosa. "Dijeron que era tuya. Había... algo dentro que... la perdí. Y luego estaba este Arkady... que vi... y..."
"No preguntaste", dijo Tatyana en voz baja. "Simplemente te fuiste."
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
