Él asintió, y algo se arrugó en su rostro, como si el dolor acabara de alcanzarlo.
"Entendido".
Tatiana se levantó.
"Me voy a casa. Mamá me espera".
Y caminó hacia la puerta, sintiendo que, por primera vez en quince años, se iba no con el pensamiento de "¿y si me alcanza?", sino con el pensamiento de: "Puedo con esto". Etapa 6. La mañana siguiente: Cómo una visita cambió no el destino, sino su rumbo
En casa, su madre dormía intranquila. Tanya le puso una almohada debajo, le dio una medicina y la cubrió con una manta. Chizhik, como siempre, se acomodó a su lado y empezó a ronronear.
"Mamá", susurró Tanya en la oscuridad, sin saber por qué. "Ha vuelto".
Mamá abrió los ojos ligeramente.
"¿Víctor?" Su voz era apenas audible.
"Sí".
Mamá guardó silencio un largo rato. Luego dijo:
"Quería que no sufrieras en aquel entonces..." Y lo agravé. Lo siento".
Tanya se quedó paralizada.
"¿Lo sabías?"
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
