Durante siete años la llamaron “la loca del banco”… hasta que regresó acompañada y la cuenta inexistente hizo temblar al gerente.

Semanas después, colocaron una pequeña placa dentro del banco:

Daniel Ortiz Ramírez
Un ciudadano que eligió la verdad.

Regresé una última vez.

No para hacer preguntas.
Solo para mirar.

Salí lentamente, con mi carpeta azul bajo el brazo.

Había cumplido mi promesa.

Y nadie,
nadie volvió a reírse de mí.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.