El bebé del millonario se atragantaba desesperado, hasta que una mesera tímida hizo lo impensable…

Ella había insistido en quedarse hasta estar completamente segura de que el bebé estaba fuera de peligro y él había estado demasiado agradecido para insistir en que se fuera a descansar. Sentados en el sofá, separados por una distancia prudente, pero conscientes de cada respiración del otro, finalmente abordaron la conversación que habían estado evitando. Paloma, necesito decirte algo y necesito que me escuches completamente antes de que respondas. Rodrigo se giró para mirarla directamente.

Me he enamorado de ti. No por gratitud, no por confusión, sino porque eres la persona más auténtica, valiente y hermosa que he conocido en mi vida. Paloma abrió la boca para responder, pero él levantó su mano suavemente. Déjame terminar. Sé que venimos de mundos diferentes. Sé que hay obstáculos que parecen imposibles de superar, pero también sé que lo que siento por ti ha cambiado no solo mi corazón, sino mi forma completa de ver la vida.

Antes de conocerte, mi existencia era una rutina vacía de logros profesionales. Ahora, cada día tiene significado porque existe la posibilidad de verte, de aprender algo nuevo de ti, de ser una mejor persona, inspirado por tu ejemplo. Las lágrimas comenzaron a formarse en los ojos de Paloma, pero ella permaneció en silencio.

No te estoy pidiendo que cambies tu vida por mí. Te estoy pidiendo que me permitas cambiar la mía para merecer un lugar en la tuya. Si las diferencias sociales son el problema, estoy dispuesto a trabajar para reducirlas. Si es mi mundo el que te intimida, podemos construir uno nuevo juntos. Paloma finalmente habló su voz temblorosa pero firme.

Rodrigo, yo también me he enamorado de ti y eso es exactamente lo que me asusta, porque cuando te amo pierdo la objetividad para ver todas las razones por las que esto no puede funcionar. Y si olvidamos esas razones por un momento, si solo nos permitimos sentir lo que sentimos sin analizar las consecuencias. En respuesta, Paloma se acercó a él en el sofá.

Por primera vez desde que se conocían. No había distancia física entre ellos. Rodrigo tomó sus manos notando las pequeñas cicatrices que años de trabajo duro habían dejado en sus dedos y las besó suavemente. Quiero intentarlo contigo, Rodrigo, pero necesito que entiendas que no voy a cambiar quién soy para encajar en tu mundo.

No voy a fingir ser alguien que no soy. No te pediría eso jamás. De hecho, necesito que me ayudes a encontrar quién soy realmente yo, más allá del dinero y los negocios. Esa noche, por primera vez en meses, ambos sintieron una paz completa. No habían resuelto todos los obstáculos que enfrentarían, pero habían tomado la decisión de enfrentarlos juntos.

Santiago durmió tranquilo en su cuarto, inconsciente de que esa noche había marcado el comienzo de una nueva configuración familiar que cambiaría su vida para siempre. Durante las siguientes semanas, Rodrigo comenzó a hacer cambios concretos en su estilo de vida.

Redujo sus horarios de trabajo, delegó más responsabilidades en sus socios y comenzó a pasar más tiempo en actividades que realmente le importaban. Su empresa siguió funcionando perfectamente, algo que lo hizo darse cuenta de que había estado trabajando por hábito más que por necesidad real. Paloma, por su parte, decidió inscribirse en clases nocturnas para terminar su carrera en trabajo social, un sueño que había postergado por años debido a limitaciones económicas.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.