—¿Qué oíste, cariño?
Rompió a llorar. —Dijiste que amabas a Catherine, pero tenías miedo. Y que no querías que me reemplazaran.
Mark la abrazó. —Ay, Emma. Tenía miedo de hacerte daño. Hablaba del futuro, de la posibilidad de tener otro bebé algún día, y no quería que pensaras que alguna vez te amaría menos.
—¿No me olvidarás?
—Nunca. El amor no se hace pequeño. Crece.
Me arrodillé junto a ellos. —No estoy aquí para quitarte a tu padre. Estoy aquí para amarte también.
Emma nos abrazó a ambos.
Más tarde esa noche, Mark dijo en voz baja: —Hagamos nuevos votos. Solo nosotros.
Le prometió a Emma que ella siempre sería lo primero.
Me prometió honestidad y amor.
Les prometí a ambos paciencia y confianza.
Emma levantó la vista y dijo: "¿Puedo prometer algo también?".
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
