El día de nuestra boda, la hija de mi prometido me dejó una nota en la mano: «No te cases con mi papá. Te está mintiendo».

"Por supuesto", dije.

"Prometo intentarlo. Y no tener tanto miedo".

La boda no fue perfecta.

Pero fue real.

Porque el amor no borra el pasado.
Le hace espacio.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.