El día que Raúl Velazco se burló de María Félix en público – Su respuesta dejó a todos helados…

El entrevistador, nervioso, le preguntó sobre su legado. Cuando la gente piense en María Félix en 50 años, ¿qué quiere que recuerden? María pensó un momento, que no me arrodillé nunca ante nadie, ni siquiera ante Raúl Velasco. Todos esperaban que María cambiara de tema, que se negara a hablar de eso, pero no lo hizo. Especialmente ante Raúl Velasco, dijo, “¿Sabes por qué hice lo que hice esa noche?” “Por venganza,” sugirió el entrevistador. “No, por justicia, hay una diferencia.” María se inclinó hacia adelante.

Venganza es personal, justicia es colectiva. Yo no humillé a Raúl por mí, lo hice por todas las mujeres que pasaron por su programa y no pudieron defenderse. Por todas las que sonrieron a sus comentarios porque necesitaban el trabajo, por todas las que dijeron sí cuando querían decir no porque tenían miedo. ¿Alguna vez habló con él después de esa noche? No, y nunca lo haré. Y si él quisiera disculparse, María Río un sonido seco. Disculparse. ¿Por qué? Porque lo atraparon.

Porque quedó expuesto. Las disculpas solo significan algo cuando vienen del arrepentimiento. Raúl no se arrepiente de lo que hizo. Se arrepiente de las consecuencias. El entrevistador hizo una pausa, luego preguntó, “¿Usted cree que fue muy dura con él?” María lo miró fijamente. “¿Me estás preguntando si me excedí?” Bueno, algunos dicen que algunos dicen que debía haber sido más amable, que debía haber perdonado, que debía haber sido la mujer madura que acepta una broma y sigue adelante. Su voz se volvió hielo.

¿Sabes qué? Durante 60 años fui amable. Sonreí cuando hombres me tocaban sin permiso en las fiestas. Ignoré comentarios sobre mi cuerpo, mi edad, mi vida. Fui educada cuando directores me ofrecían papeles a cambio de favores. ¿Y sabes qué gané con ser amable? ¿Qué? Nada. Absolutamente nada. Los hombres como Raúl interpretan la amabilidad como debilidad. Piensan que si no los destruyes en el momento es porque no puedes, porque no te atreves. Hizo una pausa. Esa noche me atreví y el mundo cambió para mí, para todas nosotras.

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