El hijo de mi hermana tiró mi pastel de graduación al suelo…
Y sonreí.
Porque por primera vez, la decisión no la tomaban ellos. La tomaba yo.
Esa noche dormí profundamente. Sin culpa. Sin miedo. Sin deberle nada a nadie.
Y ahora, si tú has leído hasta aquí, dime algo:
¿Qué habrías hecho tú en mi lugar? ¿Te habrías quedado… o también habrías cerrado la puerta?
Cuéntamelo. Tu opinión importa.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
