ÉL INVITÓ A SU ASISTENTE AL BAILE Y SUS AMIGOS RIERON… PERO CUANDO ELLA LLEGÓ…

¿Estás loco? En serio, ¿Ibas a besarla aquí donde todos pueden verte? ¿De qué hablas, Diego, hermano, despierta. Estás haciendo el ridículo. Ricardo se acerca más bajando la voz. Todo el salón está hablando de ustedes. La gente se está preguntando qué está pasando con el heredero de hoteles Castillo y su empleada. No me importa lo que piense la gente, pues debería importarte.

Ricardo explota en un susurro furioso. Piensa en tu futuro, en los negocios. ¿Crees que las familias importantes van a querer hacer tratos contigo si te ven con una mujer que no es de tu clase? Sofía vale más que cualquier heredera aburrida que conozco. No se trata de lo que vale. Ricardo lo agarra del brazo.

Se trata de tu lugar en la sociedad. ¿Vas a tirar todo por una empleada? ¿Qué van a decir en el club? ¿Qué va a pensar tu papá cuando se dé cuenta de que estás confundiendo gratitud con amor? Mi papá ya la conoció y tu papá está siendo educado, pero créeme, en privado va a tener una conversación muy diferente contigo. Ricardo suspira.

Mira, Diego, entiendo que te sientes atraído hacia ella. Es bonita, inteligente y obviamente te admira, pero eso es todo lo que es. Admiración hacia su jefe. Ella nunca te va a ver como su igual. Estás equivocado. En serio. Entonces, explícame por qué nunca mencionó que tenía una carrera universitaria.

¿Por qué mantuvo esa distancia profesional durante 2 años? Porque ella sabe cuál es su lugar. Diego, tú eres el que está confundido. Diego siente una duda fría en el estómago. Las palabras de Ricardo, aunque crueles, tocan miedos que él mismo ha tenido. Además, continúa Ricardo, piensa en ella. Piensa. ¿Crees que va a ser feliz en tu mundo? En las cenas del club, en los eventos de caridad, en las reuniones familiares.

Va a estar siempre fuera de lugar, siempre sintiendo que no pertenece. Sofía puede adaptarse a cualquier situación. Adaptarse no es lo mismo que pertenecer. Ricardo pone una mano en el hombro de Diego. Hermano, te conozco desde que éramos niños. Sé que tienes buen corazón, pero esto va a terminar mal para los dos. Mejor termínalo ahora antes de que se hagan daño.

Diego se queda callado, las palabras de Ricardo dando vueltas en su cabeza. Desde la terraza puede ver el interior del salón donde Sofía está parada junto a una mesa hablando cortésmente con algunos invitados. Se ve hermosa, elegante, completamente en control de la situación, pero también puede ver las miradas, algunas de admiración, otras de curiosidad y algunas claramente de desaprobación.

Un grupo de mujeres de la alta sociedad la observa mientras susurran entre ellas. Piénsalo, Diego”, dice Ricardo suavemente. “Realmente vale la pena arriesgar todo por esto.” Cuando Diego regresa al salón, busca a Sofía con la vista. La encuentra cerca de la barra, rechazando educadamente la invitación a bailar de un empresario mayor.

Cuando veo, sonríe, pero él nota algo diferente en su expresión. “¿Todo bien?”, pregunta ella cuando él llega a su lado. “Sí, solo un malentendido familiar.” Miente Diego sintiendo el peso de la conversación con Ricardo. Bailan una pieza más, pero Diego se siente distante, perdido en sus pensamientos. Sofía lo nota inmediatamente. ¿Estás seguro de que estás bien? ¿Te sientes diferent? Solo estoy cansado, dice él evitando su mirada. Pero Sofía es observadora.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.