“Tiene razón, tanto legal como estructuralmente”.
El abogado de la empresa, David Chen, entró con un maletín y la mirada despejada.
Se dirigió a la junta directiva, no a Mark.
“Revisé la estructura y las pruebas”, dijo. “Su interpretación es correcta”.
Mark espetó: “¡Trabajas para mí!”.
David ni pestañeó.
“Trabajo para Hart Capital”.
Deslizó un documento sobre la mesa.
"Aviso de suspensión inmediata del cargo de director ejecutivo, con efecto inmediato, a la espera de la votación formal mañana por la mañana".
El Anillo, la Escolta, la Elección.
El mundo de Mark se redujo al papel que tenía delante.
Eleanor se levantó, se acercó a Rebecca y se quitó un anillo de oro con zafiro de la mano derecha, el símbolo familiar.
Lo puso en la palma de Rebecca.
"Esto pertenece a quien protege el legado", dijo Eleanor.
Nadie necesitó más explicaciones.
La sala comprendió que el poder había cambiado.
El personal de seguridad entró con discreta profesionalidad.
"Señor Hart, lo acompañaremos a recoger sus objetos personales".
Mark agarró a Vanessa del brazo.
"Nos vamos".
Vanessa se apartó, retrocediendo como si despertara.
"No".
La voz de Mark se agudizó.
"No seas ridícula".
Vanessa se acercó a Rebecca sin pedir permiso. “No criaré a mi hijo con un hombre que roba en su propia empresa”, dijo con voz firme.
Mark la miró como si nunca hubiera considerado que tuviera agallas.
Entonces dejó que los guardias se lo llevaran; silencioso, con el rostro tenso, el orgullo convertido en algo agrietado.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
