“Ay, Santiago… esto no es nada. Un malentendido.”
“No me llames así.” Su agarre se apretó. “¿Por qué lo hiciste?”
Su expresión se quebró.
“Porque esa chica estaba ocupando un lugar que no era suyo. Porque se estaba acercando demasiado a ti. Porque Sofía la quería más. Volví por ti, Santiago. No iba a dejar que una niñera…”
“Vete”, dijo secamente. “Ahora.”
Abrió la boca para discutir, pero Doña Chayo apareció con el teléfono en la mano.
"¿Llamo a la policía, señor?"
El rostro de Mónica palideció. Salió hecha una furia, con los tacones golpeando la piedra como disparos.
Santiago no lo dudó.
"Don Ramón. Traiga el coche. Ya."
Laura estaba sentada en la terminal de autobuses, con la maleta a los pies, cuando oyó su nombre.
"¡Laura!"
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
