El perro no paraba de ladrar ante el ataúd de su amo; cuando el soldado lo abrió, se quedó paralizado… su esposa aún respiraba.

"Víctor...", susurró débilmente. "Lo último que recuerdo... Kuya Eric me dio jugo... y entonces todo se volvió negro".

Víctor la abrazó con cuidado. "Ahora estás a salvo. Tagpi te salvó. Si no fuera por él..."

Eric fue arrestado y acusado de intento de parricidio. Pasaría años pagando por su crimen.

En cuanto a Tagpi, se convirtió en un héroe en su hogar. Desde ese día, no fue solo la mascota de la familia. Fue el guardián que demostró que la lealtad a veces es más profunda que la sangre.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.