Tiene antecedentes de enfermedad renal
Ha padecido enfermedades autoinmunes
Usa frecuentemente antiinflamatorios (como ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco)
Tiene obesidad o síndrome metabólico
En estos casos, la pérdida de proteínas puede comenzar mucho antes de que aparezcan los síntomas visibles.
La relación entre la presión arterial alta y el daño renal
La presión arterial alta ejerce una presión constante sobre los riñones. Este aumento de presión afecta el delicado sistema de filtración renal día tras día. Al principio, los riñones se resisten. Con el tiempo, esta presión sostenida deforma los filtros internos, conocidos como glomérulos.
Cuando el glomérulo se daña, pierde su capacidad de filtrar correctamente. Se vuelve más permeable y permite la fuga de proteínas, lo que no solo indica daño, sino que también acelera su progresión. Esto crea un círculo vicioso: más daño, mayor pérdida de proteínas y mayor deterioro renal.
Cómo detectar el problema a tiempo
La proteinuria se puede detectar antes de que el daño se agrave. Pruebas sencillas y accesibles permiten su identificación temprana, como:
Análisis de orina
Relación albúmina/creatinina
Cuantificación de proteínas en orina
Prueba de función renal
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
