Quería irse sabiendo que no había tomado sin dar.
Y no dio a todos.
Dio a quien se quedó.
Esa comprensión me humilló profundamente.
Y me rompió otra vez.
Dejé de ver esos doce años como algo que me fue robado.
Fueron algo que me fue confiado.
Dejé de resentir el tiempo que perdí.
Y empecé a honrar lo que gané.
Paciencia.
Resiliencia.
Una comprensión más profunda del amor silencioso.
Ese amor que no publica, no anuncia, no actúa para los demás.
Pienso a menudo en lo cerca que estuve de quemar esa almohada.
En lo cerca que estuve de destruir lo que él protegió durante años.
Y me pregunto cuántas personas se alejan de regalos así.
No solo dinero, sino significado.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
