"Ella simplemente... echó raíces con nosotros." Historia...

Y luego otra vez. Luego envió mensajes, desde enfadados hasta patéticos. Ella no contestó.

Un mes después, supo por amigos en común que Zhanna se había ido. "No estaba a su altura", como dijo Galina Stepanovna. Y Vitalik se estaba "buscando a sí mismo de nuevo".

A Tatyana ya no le importaba.

Conclusión

A veces, para salvarse, no se necesitan palabras fuertes, escándalos ni venganza.

A veces basta con irse, en silencio, por fin, sin mirar atrás.

Tatyana perdió dos años.

Pero conservó su dignidad.

Y encontró lo que más importa: a sí misma.

Y eso siempre vale más que cualquier excusa, compasión o puertas cerradas donde te llaman "gorrón".

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