—Explícales por qué, ocho meses antes de que muriera tu hija, contrataste un seguro de vida a su nombre.
Todos en la habitación se quedaron paralizados.
—¿Seguro de vida? —susurró la mujer.
Yoana lo miró fijamente.
—Y diles quién...
El beneficiario era...
PARTE 3
—No… esto no puede ser real…
La voz de la mujer temblaba mientras intentaba sostener el documento.
Yoana lo tomó y lo leyó con atención.
—Póliza de seguro de vida… beneficiario principal: Raúl Mendoza. Beneficiaria secundaria: Verónica Salas.
La mujer se tapó la boca.
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