Escuché a mi hija de cinco años susurrarle a su osito de peluche sobre los secretos de su papá: “Papá dijo que nunca te enterarás.” Me reí, pensando que era un juego de niños. Hasta que descubrí lo que había en su portátil.

“Gracias por decirme la verdad, mi amor. Hiciste lo correcto.” La abracé y oculté mis manos temblorosas.

“¿Estás enojada conmigo, mamá?” preguntó, con la voz ahogada en mi hombro. Esa pregunta casi me partió.

“Nunca”, susurré. “Eres la niña más valiente del mundo por decirme esto.”

Cuando se durmió esa noche, fui directamente al despacho de Garrett.

El corazón me retumbaba mientras abría cajones y revisaba papeles con los dedos temblando.

Entonces encontré algo que lo explicaba todo.

En una carpeta simple había fotos de fotomatón de él con una mujer rubia, sus rostros juntos como adolescentes enamorados. La mirada feliz en su cara no se la había visto en años.

Tessa. Esa debía ser Tessa.

Entonces todo encajó. Sus noches “tarde en la oficina”. La nueva colonia.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.