Ese día comenzó como cualquier otro: una mañana gris.

Cada descubrimiento venía acompañado de una sensación de ansiedad y un ligero temblor. Sentía como si alguien o algo vigilara cada paso.

Capítulo 11. La Primera Amenaza
Una tarde, mientras caminaba por una calle estrecha, de repente oí un ligero crujido detrás de mí. Me di la vuelta: no había nadie. Pero el sonido se repitió y los pasos comenzaron a acelerarse.

Encendí la grabadora y en ese momento oí una voz familiar:

"No salgas primero..."

El susurro resonó justo en mi oído, aunque no había nadie alrededor. Aceleré el paso, con el corazón latiéndome con fuerza, las manos temblando, y la grabadora seguía grabando sonidos inaudibles para el oído natural.

"Necesito averiguar quién o qué es esto", me dije. "Y por qué la chica lo supo antes".

Capítulo 12. Extrañas coincidencias
En los días siguientes, comencé a notar extrañas coincidencias:

La gente que veía en la calle aparecía más tarde en mi diario;

el sonido de los pasos coincidía con las horas anotadas en mis anotaciones;

pequeños objetos dejados por transeúntes al azar eran marcadores que me ayudaban a orientarme;

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.