¡FORTUNA Y TRAICIÓN! Gané 50 millones en la lotería y corrí a su oficina para celebrar, pero lo que escuché detrás de la puerta destruyó mi matrimonio en un segundo: la fría y millonaria venganza de una madre mexicana que no derramó ni una lágrima, ¡el secreto que lo dejó sin nada justo cuando creía haberlo ganado todo!
Sentí cómo la sangre me abandonaba el rostro. En un segundo, la mujer que entró al edificio con el corazón lleno de ilusiones murió. En su lugar, nació alguien que no conocía. No lloré. No grité. No abrí la puerta para hacer el escándalo que ellos merecían. Algo dentro de mí se volvió de piedra, frío y calculador.
Miré a Lucas. Su inocencia era lo único que importaba ahora. Guardé el bolso contra mi cuerpo, sintiendo el roce del boleto de los 50 millones. En ese momento tomé una decisión.
Daniel quería dejarme sin nada. Quería esconder dinero para irse con su amante. Pues bien, él iba a obtener exactamente lo que deseaba: una vida sin mí. Pero no tendría ni un solo centavo de la fortuna que el destino acababa de ponerme en las manos.
Me di la vuelta con una calma aterradora. Cargué a Lucas en mis brazos y caminé hacia el ascensor. Mientras bajábamos, mi mente ya estaba trabajando. Sabía que legalmente, en nuestro estado, las ganancias de la lotería se consideran bienes mancomunados si el divorcio no se inicia antes de reclamar el premio.
Esa misma tarde, mientras Daniel seguía en su oficina engañándome, yo estaba sentada en el despacho de un abogado de élite que pagué con mis ahorros de emergencia.
—Quiero el divorcio hoy mismo —le dije—. Y quiero que se presente por “conducta inapropiada” y “adulterio”. Tenemos evidencia.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
