Fui a nuestra casa de campo a escondidas de mi marido para descubrir qué estaba haciendo allí: cuando abrí la puerta, me invadió un verdadero horror.

Fui a escondidas a nuestra casa de campo sin decirle a mi marido para averiguar qué hacía allí. Cuando abrí la puerta, me llené de horror 😱😱
Mi marido, Mark, y yo tenemos una casita en el campo. Solíamos ir casi todos los fines de semana: a plantar flores, a trabajar en el jardín, a asar carne, simplemente a relajarnos lejos del ruido de la ciudad.

Pero en algún momento, todo cambió. Mark empezó a negarse constantemente a ir. Siempre había una excusa: trabajo urgente, cansancio, dolor de cabeza, "quizás la próxima vez". Al principio, no le di mucha importancia.

Hasta que un día me llamó nuestra vecina del pueblo.

"Oye", dijo con indiferencia, "Ayer vi a tu marido cerca de la casa".

Al principio, ni siquiera entendí a qué se refería.

"Debes estar equivocada", respondí. "Estuvo trabajando todo el día".

“No, estoy segura. Salió de casa y estuvo cargando cosas de su coche un buen rato”, dijo con calma.

Colgué, pero por dentro todo se tensó. Pensamientos desagradables me inundaron la mente. ¿Por qué estaba allí y no me lo decía? ¿Por qué ocultaba sus viajes? Y lo más importante: ¿qué hacía allí?

El fin de semana siguiente, Mark volvió a decir que no iba a ir a ningún sitio.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.