Fui al hospital para una ecografía de rutina por dolor de espalda y el médico me preguntó: “¿Cuándo donó su riñón izquierdo?”

Me reí instintivamente… pero la risa se apagó cuando vi su expresión:
seria, preocupada… absolutamente nada de broma.

—Doctor… yo nunca he donado ningún riñón —balbuceé—. ¡Jamás!

El médico imprimió la imagen y la colocó frente a mí.

—Su riñón izquierdo no está.
El espacio está completamente vacío.
¿Está segura de que nunca ha tenido una cirugía abdominal?

Un escalofrío me recorrió el cuerpo.
Sentí que el piso se movía, aunque el aire acondicionado estaba helado.

Abrí la boca para negarlo… y de repente todo se puso negro.

Me desmayé.

Desperté en la sala de observación.
El doctor me ofreció agua y dijo con voz cautelosa:

—Es posible que haya sido operada sin estar consciente… o bajo un tipo de anestesia que le impidió recordar.

Aquella frase me golpeó como un mazazo.

Y entonces…

Una sombra en mi memoria se abrió de golpe.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.