Todos coincidían.
Me deslicé contra el armario, temblando, no de alegría, sino de darme cuenta de que mi vida se había dividido en un antes y un después. No llamé a nadie. Simplemente guardé el billete en mi bolso, recogí a Malik y me dirigí a la ciudad, convencida de que estaba a punto de dar una noticia que finalmente aseguraría nuestro futuro.
PARTE 2: La verdad tras la puerta de la oficina
La oficina de Reggie olía a café y tónico. La recepcionista me recibió con cariño y me indicó el pasillo cuando le dije que quería darle una sorpresa.
Al acercarme a su oficina, se oyeron risas por la puerta entreabierta.
Entonces oí la voz de Reggie.
"No hace preguntas", dijo entre risas. "Confía en mí. Siempre lo ha hecho".
Una mujer rió suavemente, alguien a quien no conocía.
"Una vez finalizada la ampliación", continuó Reggie, "no tendré que fingir más. Nunca lo verá venir".
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
