Una mañana recibí un mensaje desconocido.
Rodrigo:
Estoy yendo a terapia.
Gracias por lo que fuiste. Lamento todo. Ojalá la vida te trate mejor de lo que yo lo hice.
Lo pensé un momento y contesté:
Lorena:
Ojalá la vida también sea más buena contigo.
No era perdón completo.
Pero era cierre.
Me vi reflejada en la ventana del café: firme, libre, completa.
A veces necesitamos que alguien nos subestime…
para recordar de qué estamos hechas.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
