La madre lloró fuertemente y pidió que la enterraran junto a su hija, pero al inclinarse notó algo y gritó aterrorizada.

La madre se detuvo. En su rostro apareció una expresión extraña. Se inclinó de nuevo sobre el cuerpo de su hija, entrecerró los ojos… y vio eso…

Exhaló un suspiro contenido:

— Esperen… su pecho… está… ¡RESPIRANDO!

El pánico se extendió por la sala. Algunos pensaron que era solo una ilusión, producto del cansancio, el dolor y el colapso nervioso. Pero otros empezaron a notar un leve, casi imperceptible movimiento. El pecho de la joven subía y bajaba.

— ¡Está viva! — gritó alguien. — ¡Dios, está viva!

Mientras algunos permanecían paralizados por el shock, incrédulos, otros llamaron de inmediato a una ambulancia. Los médicos llegaron corriendo, casi tropezando en su prisa.

Revisaron: había pulso. La presión era baja, pero estable. La joven fue trasladada rápidamente a la unidad de cuidados intensivos.

Al día siguiente llegó el diagnóstico: coma letárgico. Una rara condición en la que la persona parece muerta, pero sus funciones vitales están ralentizadas.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.