Se sentó.
Permaneció en silencio durante un largo rato.
Y entonces dijo:
«No me concede el divorcio».
«¿Por qué?».
La miró.
«Porque sabe algo que podría destruirme».
Y en ese instante, Christina comprendió:
Esto es solo el principio.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
