"Sí", respondió Irina, sin sorprenderse.
"Mamá dijo que la echaste", empezó sin saludar.
"Les pedí a las personas que estaban en mi casa sin permiso que se fueran", dijo Irina con voz serena. "Son dos cosas distintas".
Hubo una pausa al otro lado.
"Tenía buenas intenciones..."
"Seryozha", interrumpió Irina, "'lo mejor' significa preguntar. Cualquier otra cosa es una falta de respeto".
Suspiró.
"Hablaré con ella. Lo siento".
"No hace falta que te disculpes. Solo dile que no vuelva a venir sin mí".
La conversación terminó rápidamente. Irina guardó el teléfono y contempló la propiedad. La casa permanecía silenciosa, familiar, como esperando su regreso.
De repente se dio cuenta de que hoy no se trataba de un escándalo. Se trataba de límites. Del derecho a ser dueña de su propia vida y de su propio hogar. Irina se levantó, cogió su cuaderno y lo abrió por la primera página.
"Planes para la temporada", escribió y sonrió.
La primavera apenas comenzaba.
Pasó una semana.
Irina regresó a la dacha, esta vez sin prisas ni preocupaciones. La casa la recibió con silencio, aire limpio y una sensación de paz. Sin coches extraños, sin voces fuertes. Solo el susurro del viento en las ramas y los ocasionales sonidos de las parcelas vecinas.
Abrió la verja y no pudo evitar sonreír: una cerradura nueva colgaba en la puerta. La misma que llevaba tiempo queriendo instalar, pero que siempre posponía.
La casa estaba fresca y luminosa. Irina abrió las ventanas, puso la tetera y empezó a hacer lo que una vez había pensado para la dacha: su propio pequeño mundo. Clasificó semillas, tomó notas en su cuaderno y planificó los parterres. Todo estaba en su lugar.
Hacia la hora de comer, recibió un mensaje en su teléfono. Ira, soy Tamara Petrovna. Me equivoqué. Quería hacerlo a la antigua usanza, como antes, pero no lo pensé dos veces. Lo siento.
Irina releyó el mensaje dos veces. No respondió enseguida. Dejó el teléfono y miró por la ventana: los rayos de sol en el suelo, el jardín, que por fin volvía a ser solo suyo.
Unos minutos después, por fin escribió:
Acepto la disculpa. Pero sin previo aviso ni arbitrariedad. Espero que lo entiendas.
La respuesta llegó casi de inmediato:
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
