LOS GEMELOS MILLONARIOS NO COMÍAN NADA, HASTA QUE LA NUEVA NIÑERA HIZO ALGO — Y EL PADRE VIUDO SE…

El olor de los hotcakes se esparció por la casa, y por primera vez la mansión olió a mañana. Se sentaron en la mesa de la cocina, no en el comedor solemne. Mariana comió la suya sin mirarles la boca, sin vigilar. Sofía mordió un pedacito. Emiliano hizo lo mismo. Masticaron despacio, como si recordaran cómo se hacía.

Mariana sintió ganas de llorar, pero se aguantó.

—Les quedaron muy buenos —dijo, y esa frase simple tuvo el peso de una celebración.

En ese momento entró Ricardo. Se detuvo al ver harina en la mesa, platos sucios, niños comiendo. El mundo de su casa, que había sido control y silencio, estaba desordenado y vivo.

—¿Qué hacen aquí? —preguntó, serio.

—Desayunamos. Ellos cocinaron.

Ricardo miró a los gemelos como si no los reconociera.

—¿Comieron?

Emiliano, casi inaudible, dijo:

—Sí.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.