Luché contra ello como si me ahogara. Las voces se me nublaron, los pasos se apresuraron. Un fuerte pinchazo atravesó la niebla cuando algo frío me inundó la vena. Abrí los ojos lo justo para ver a Nora irrumpir.
"¿Qué le pusiste?", preguntó.
Ethan retrocedió, con toda inocencia. "Tenía dolor. Yo la estaba ayudando".
"No se toca la vía intravenosa de un paciente", dijo Nora con firmeza. "Aléjate. Ahora".
Se inclinó hacia mí. "Ava, si me oyes, aprieta mis dedos".
Lo hice; débil, apenas visible, pero suficiente.
Nora no dudó. "Seguridad. Habitación 412. Ahora".
La expresión de Ethan cambió; no miedo, sino cálculo.
Llegó un médico y revisó la historia clínica. "Esta dosis no está indicada", dijo. "Hazle un análisis toxicológico. Bloquea su historia clínica".
Nora me preguntó si había alguien en quien confiar.
Un nombre atravesó la niebla. "Grace", susurré.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
