Ethan se abalanzó sobre él. "No necesitas abogados..."
Los de seguridad lo bloquearon.
Grace llegó minutos después, firme e inquebrantable. "Soy su abogada", dijo. "¿Qué pasó?"
Mientras Nora explicaba, la expresión de Grace se endureció. Luego se volvió hacia Ethan.
"Te sugiero que dejes de hablar".
Su investigadora reveló la verdad que Ethan nunca esperó: yo no era solo una heredera. Era la fideicomisaria. Si moría en circunstancias sospechosas, el control pasaba a otra persona, designada hacía mucho tiempo.
Ethan palideció.
El médico confirmó el sedante. Los de seguridad se acercaron.
Por primera vez en años, el miedo dio paso a algo más fuerte: el control.
"Estabas planeando mi muerte", dije con voz ronca.
Ethan intentó hablar. Grace lo interrumpió.
Mientras se lo llevaban, me miró furioso, desesperado.
Sostuve su mirada. "Casi ganas", susurré.
Y añadí: "Casi".
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
