Entonces otro sonido: el roce de metal contra metal. Herramientas. Un leve roce en el lateral de la cerradura.
Intentaba forzar la puerta.
Me temblaban tanto las manos que casi se me cae el teléfono.
"Está forzando la cerradura", susurré.
"Guarde silencio", ordenó la operadora. "No se enfrente a él."
El roce cesó de golpe. Unos pasos se alejaban por el pasillo, rápidos pero ligeros, como si hubiera oído algo afuera.
A lo lejos, las sirenas empezaron a sonar, primero débiles, luego cada vez más cerca.
Una voz gritó desde abajo:
¡Policía! ¡Abran la puerta!
La casa se paralizó, y luego estalló en movimiento: pasos apresurados, un armario cerrándose de golpe, la puerta trasera vibrando como si alguien tirara de ella con todas sus fuerzas.
El
La operadora dijo:
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
