"La influencia es cuando la vida de alguien se amplía un poco después de tu paso por aquí".
Vera Nikolaevna asintió, agarrando su bolso pensativa.
"Resulta que la tuya es muy amplia".
Anna sonrió.
Su suegra la había llamado una carga. Ahora la miraba con respeto; no perfecto, ni espontáneo, sino genuino.
Y quizás ese fue el regalo más maduro que Anna recibió ese cumpleaños: no un amor repentino, ni una admiración ostentosa, sino un reconocimiento lento y honesto de su valía.
Y también: comprender que, aunque no te vean durante mucho tiempo, no significa que no haya luz en ti.
A veces solo necesitas una noche. Una persona en la puerta. Y llega un momento en el que finalmente dejas de poner excusas por quién eres.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
