No me apresuré a perdonar.
Simplemente elegí algo que debería haber elegido hace mucho tiempo:
A mí misma.
La villa nunca se trató de riqueza.
Se trató de paz.
Y la paz no es dejar que la gente se mude porque la llaman "familia". Se trata de asegurar que no puedan entrar si no te respetan.
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