Orégano: Sanadora pequeña pero poderosa de la naturaleza

El orégano culinario (hojas secas, ramitas frescas) es un alimento. Es seguro, delicioso y contribuye significativamente a la ingesta general de nutrientes. Consúmalo libremente.

El aceite esencial de orégano es un extracto concentrado. Una gota de aceite de alta calidad equivale a los compuestos activos de varias cucharaditas de hierba seca. Se trata de un medicamento y debe tratarse con respeto.

Nunca consuma aceite esencial de orégano puro sin consultar a un profesional. Puede irritar las membranas mucosas, alterar la flora intestinal si se usa en exceso e interactuar con medicamentos.

Uso interno seguro: Generalmente, 1 o 2 gotas diluidas en un aceite portador o emulsionadas en agua, tomadas por un corto período de tiempo. Adquiera siempre productos de marcas reconocidas y siga las instrucciones de dosificación.

Cómo incorporar el orégano a tu vida diaria
En la cocina:

Añade orégano seco a salsas de tomate, verduras asadas y adobos.

Espolvorea orégano fresco sobre ensaladas y carnes a la parrilla.

Infusiona aceite de oliva con orégano para mojar pan (refrigéralo y úsalo en una semana).

El orégano combina a la perfección con limón, ajo y aceite de oliva: una combinación clásica griega.

En infusión:
Deja reposar 1 o 2 cucharaditas de orégano seco en agua caliente durante 10 minutos. Es sorprendentemente agradable: terroso, ligeramente picante y naturalmente relajante. Añade miel y limón.

En inhalación de vapor:
Añade 2 o 3 gotas de aceite esencial de orégano a un recipiente con agua caliente. Cúbrete la cabeza con una toalla e inhala suavemente. Excelente para la congestión ocasional. Mantén los ojos cerrados.

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