Para nuestro aniversario de bodas, mi esposo puso algo en mi vaso. Decidí reemplazarlo con el de su hermana.

"Pronto sabrás lo que se siente cuando tu vaso ya no es tuyo."

A la mañana siguiente, ya no estaba en casa.

Al mirarme en el espejo, lo comprendí: mi antiguo yo había desaparecido.

Me había convertido en una fuerza.

Esta red me había aceptado, e incluso me temía.

Movía destinos como piezas de ajedrez. Podía destruir o proteger con una sola llamada. La gente hablaba de mí con otros nombres. Mi pasado se estaba convirtiendo en leyenda.

Pero un día, recibí un sobre sin remitente.

Dentro: una foto mía. Y una nota. Solo tres palabras:

"No eres el primero".

Todo se derrumbó.
Comprendí que por encima de esta red, incluso por encima de "MO", había alguien más.

Busqué MO, pero había desaparecido. La red se desmoronaba. La gente se desvanecía.

Cada noche, siento una mirada sobre mí. Llamadas silenciosas. No es paranoia, es una advertencia.

Había ganado mi juego... solo para encontrarme en otro, más antiguo, más peligroso.

Ahora vivo de otra manera. Sin nombre. Sin pasado.

Y espero.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.