Se acostó con una mujer de 60 años para salvar a su madre moribunda. Lo que descubre más tarde lo cambia...

Raquel lo amó como nunca antes y le correspondió con creces. Su madre fue trasladada a una clínica privada. Se encargaron de la educación de sus hermanas, y Raúl incluso empezó a gestionar proyectos con los contactos de Raquel, pero lo más preciado era el amor que compartían.

Un día, Raúl la miró y le dijo: «Quiero casarme contigo». Ella se rió, pensando que era una broma. Él insistió y decidió proponerle matrimonio el día de su cumpleaños. Delante de todos sus amigos y colegas, se arrodilló y sacó un anillo. «Raquel, ¿quieres casarte conmigo?». La habitación se quedó en silencio. Empezaron los susurros. En serio, tiene la misma edad que su madre. No es amor, es interés propio.

Pero Raquel solo vio una cosa: el respeto de Raúl.
Y dijo que sí. Se puso el anillo. Las lágrimas corrieron por sus mejillas arrugadas. Él la abrazó. El mundo a su alrededor se desdibujó, pero en la mente de Raúl, una pregunta lo carcomía como veneno. "¿La amaría si fuera pobre?". Se torturaba, pero en el fondo sabía que sí, que la amaba.

Un día decidió presentarla a su familia. Su madre, ya recuperada, vivía en una casa que Raquel había comprado. Las hermanas de Raúl eran ex

Citado.

“La prometida de nuestro hermano está aquí. Nuestra cuñada estará guapísima.”

El coche se detuvo. Raquel salió, elegante como una reina, y de repente, silencio.

Las hermanas de Raúl se quedaron paralizadas. “¿Quién es?”

Raúl sonrió torpemente.

“No. Les presento a Raquel, la mujer de mi vida.”

“¿Qué?”, gritó su hermana menor.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.