Sin saber que su esposa acababa de firmar un contrato de 50 mil millones de dólares, la dejó a ella y a su pequeña hija, que luchaba con serios problemas de salud, por otra mujer, pero lo que sucedió en su boda dejó a todos sin palabras.

Michael, sin embargo, no la llamó.

Estaba demasiado ocupado comprometiéndose con Rebecca Liu, la heredera de Liu Industries, la familia que le había prometido lujo y poder.

Sus fotos de compromiso —Michael con un traje de diseñador, Rebecca radiante del brazo— inundaron las revistas de negocios con titulares como:
**"Visionario tecnológico se casa con heredera de la industria"**.

Lauren lo ignoró todo. Tenía mejores cosas que hacer que ver su traición plasmada en primera plana.

Se concentró en lo que más importaba: salvar la vida de su hija: contratar a los mejores cardiólogos, mudarse a un apartamento luminoso cerca del hospital y expandir su empresa para satisfacer la demanda sin precedentes.

Por primera vez en años, durmió sin miedo.

Entonces, una mañana, un sobre grueso color crema llegó a su nueva oficina.
En letras doradas, decía:

**“Rebecca Liu y Michael Reynolds tienen el honor de invitarla…”**

Su amiga Rachel quiso romperlo por la mitad.

“No te vas”, espetó.

La voz de Lauren permaneció serena.

“Sí. Me voy.”

“¿Para qué? ¿Para sufrir?”

“No. Para pasar página.”

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.