Las consecuencias que nadie previó
David fue arrestado esa misma tarde. Durante el proceso legal, se reveló que había estado en contacto con otros inmigrantes de la comunidad, planeando acusarlos falsamente para quitarles sus trabajos y pertenencias. No fui su única víctima; solo fui la primera.
Pero lo más devastador vino después.
Esa noche, después de declarar en la comisaría, llamé a mi madre en México. No habíamos hablado en meses porque estaba molesta conmigo por "no enviarle dinero", y yo no entendía por qué.
"¿Mamá?"
¿Miguel? ¿Eres tú, hijo?
Su voz sonaba tan débil, tan cansada.
Sí, mamá. Tengo que decirte algo muy importante.
Le expliqué todo: el fraude, las transferencias robadas, la traición de David. Cuando terminé, hubo un silencio tan largo que pensé que había colgado.
Hijo —me dijo finalmente—, sabía que algo andaba mal. Nunca me habrías abandonado así. Pero David me convenció de que habías cambiado, de que Estados Unidos te había vuelto egoísta.
Mamá, ¿es cierto que tienes una afección cardíaca?
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
