“Mira qué elegante está. Bonito reloj. La cadena brilla. Parece que tiene algo que quitarse.”
“No te apresures, tendremos cuidado”, añadió el tercero y rió en voz baja.
Estaban demasiado cerca, cortándoles el paso.
“Entiendes, ¿verdad?, que aquí no hay ayuda?”, dijo el líder. “Déjalo todo con calma y sigue adelante.”
“¿O qué?” —preguntó Verónica con calma, intentando mantener la voz firme.
Los chicos intercambiaron miradas.
—Si no, será desagradable —respondió uno de ellos—. No nos gusta que discutan con nosotros.
Rieron, charlando entre ellos, hablando de su teléfono, sus zapatillas, su collar. Uno incluso acercó la mano a su hombro, como para probar su miedo.
Vieron ante ellos simplemente a una mujer solitaria e indefensa después del entrenamiento.
Pero no sabían qué pasaría un minuto después. 😱😨
El líder dio un paso más y se inclinó hacia ella.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
