Un hombre de negocios visita el monumento conmemorativo de su difunta esposa y se queda paralizado al ver a un niño descansando a su lado… “Lo siento, mamá”, susurra el niño, sosteniendo su foto.

Cuando se dieron la vuelta para volver al coche, Daniel se dio cuenta de algo.

Un hombre de negocios visita el monumento conmemorativo de su difunta esposa y se queda paralizado al ver a un niño descansando a su lado… “Lo siento, mamá”, susurra el niño, sosteniendo su foto.

Este no fue el final de una historia.

Fue el principio.

El comienzo de una segunda oportunidad, una redención que no sabía que necesitaba, que le dio el milagro más inesperado.

Su hijo.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.