UN MILLONARIO SORPRENDE A SU EMPLEADA ESCONDIÉNDOSE PARA COMER SOBRAS DE COMIDA… Y TODO CAMBIA

—Clara… si necesitas algo, lo que sea, dímelo.

Ella asintió sin levantar la vista.

Julián subió las escaleras con la imagen clavada en la cabeza. Al pasar junto al cuarto de Renata, su novia, vio que la luz seguía encendida. Entró. Renata estaba acostada, viendo videos en el celular, con una mascarilla y una toalla húmeda sobre la cara, como si viviera en un spa permanente. Al verlo, sonrió.

—Amor, ¿ya volviste? ¿Cómo te fue?

—Bien —respondió él, distraído, quitándose el saco.

En la mesita de noche había una copa de vino vacía y una bandeja con restos de comida.

—¿Pediste cena? —preguntó.

—Sí —dijo Renata, estirándose—, pero Clara me la trajo fría. Tuve que decirle que la calentara otra vez.

Julián la miró de reojo.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.