Un nuevo conocido, que ya tiene 59 años, me dijo que busca esposa de no más de 30. Cuando le pregunté por qué, su respuesta me hizo reír y entristecer a partes iguales 😂😨
Tengo cuarenta y seis años. Llevo doce años trabajando por cuenta propia, ganando un sueldo estable. Nunca me he casado ni tengo hijos.
Mi nuevo conocido, Anton, tiene cincuenta y nueve años. Su foto de perfil mostraba una imagen estricta y refinada: traje, canas en las sienes, mirada segura. En sus mensajes, era educado, elocuente, sin indirectas groseras. Todo parecía respetable.
Una noche, por curiosidad, busqué su nombre en internet y por casualidad encontré su perfil de citas. Lo abrí y leí: "Busco esposa. Edad 25-32. Tengo 59 años".
Cerré la página y me dije que era asunto suyo. Pero a la mañana siguiente, antes de nuestra reunión, me preguntaba qué diría si le preguntaba directamente.
Anton llegó puntual. Alto, bien arreglado, con traje caro, buen reloj y una colonia agradable. Nos sentamos en una cafetería y hablamos del proyecto. Habló con claridad y al grano. La parte comercial transcurrió sin contratiempos.
Al terminar, se relajó y dijo:
"Es un placer trabajar con una mujer tan profesional. La mayoría de los especialistas solo dicen tonterías".
Sonreí y le di las gracias.
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