¡VALI OTCYUDA, DEPEVENSHCHINA! ¡TU MECTO ESTÁ EN EL BARREET, NO EN MI OFICINA! —GRITÓ EL JEFE, DESPIDIENDO A LA BEPEMANNUU UBOPSCHITSA. PERO CHEPEZ AÑO SE ENTERÓ DE QUIÉN EN EL CAME DELE ERA ESE "PPOCTUSHKA"...

Era Nastya.

La misma "palurda" que Zhanna había echado hacía un año. Solo que ahora no parecía una señora de la limpieza oprimida, sino una dama.

Zhanna, jadeando, se acercó a ellos.

"¿Maxim Alexandrovich? Buenas tardes... Soy Zhanna Viktorovna, la inquilina..."

El hombre ni siquiera la miró. Miró con ternura a Nastya y al niño.

"¿Nastya, no tienes frío?", preguntó.

"No, Maxim. Todo está bien", sonrió Nastya.

Se giró hacia Zhanna. No había ira en su mirada. Solo calma y... lástima.

"Hola, Zhanna Viktorovna. ¿Te acuerdas de mí?"

Zhanna abrió la boca, pero no emitió ningún sonido.

Maxim frunció el ceño.

"¿Se conocen?"

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.