Yo solo pensaba que le estaba dando desayuno a un niño pobre. Hasta el día en que cuatro Suburban blindadas se detuvieron frente a mi café…

Entonces lo escuché.

Cuatro camionetas negras frenaron frente al Café Amanecer, en las afueras de Querétaro.

No eran camionetas cualquiera.
Eran Suburban blindadas, nuevas, brillantes.
De esas que uno solo ve pasar cuando algún político importante visita la ciudad.

El sonido de los frenos no fue fuerte.
Fue firme.
Como cuando alguien toma una decisión que ya no tiene vuelta atrás.

La calle se quedó en silencio.

Hombres con trajes oscuros bajaron al mismo tiempo.
Auriculares discretos.
Postura recta.
Miradas que no estaban acostumbradas a esperar.

Uno abrió la puerta del café.

No saludó.

—¿Quién es María Fernanda López?

Sentí que el corazón me golpeaba por dentro, como si quisiera salir corriendo antes que yo.

Pensé en impuestos.
Pensé en permisos.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.