1. Usar Telas Sintéticas con Demasiado Frecuencia
Mucha ropa moderna está hecha de poliéster o mezclas diseñadas para mayor durabilidad y resistencia a las arrugas. Desafortunadamente, estas telas retienen el calor y la humedad, creando un ambiente ideal para las bacterias que causan el mal olor, especialmente a medida que la composición del sudor cambia con la edad.
Por Qué Importa:
A medida que disminuyen los niveles de estrógeno, el sudor puede volverse más concentrado y penetrante, lo que hace que las telas transpirables sean más importantes que nunca.
Qué ayuda:
Elija fibras naturales como algodón, lino, bambú o modal, especialmente para ropa interior, sujetadores y tops que se usan en contacto con la piel.
2. Usar sujetadores o ropa interior demasiado tiempo
Los sujetadores y las fajas absorben el sudor, la grasa de la piel y las bacterias, incluso si no se sienten "sucios". Usarlos varios días seguidos permite que el olor se acumule sin que se note.
Por qué es importante:
Las zonas debajo de los senos son propensas a la retención de humedad y al crecimiento bacteriano, lo que puede provocar olores agrios o a humedad.
Qué ayuda:
Rote los sujetadores a diario y lávelos después de 1 o 2 usos. Deje que se sequen completamente al aire entre cada uso.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
