Ingredientes: 1 cucharadita de bicarbonato, 1 cucharada de avena molida finamente (casi harina), agua tibia cantidad necesaria.
Preparación: Mezcla el bicarbonato con la avena molida. Añade agua tibia poco a poco hasta formar una pasta espesa pero untable.
Aplicación: Sobre el rostro húmedo, aplica la mezcla con suaves movimientos circulares, evitando el contorno de ojos. Masajea durante no más de 1 minuto. Retira con abundante agua tibia.
Uso adecuado: La avena actúa como un calmante natural y suaviza la acción del bicarbonato, haciendo esta mezcla ideal para pieles normales o ligeramente sensibles.
Receta 2: Mascarilla Purificante de Arcilla y Bicarbonato
Ingredientes: ½ cucharadita de bicarbonato, 1 cucharada de arcilla verde (o blanca, según tu tipo de piel), 2 cucharadas de agua de rosas o hamamelis.
Preparación: Mezcla la arcilla con el agua de rosas hasta obtener una pasta homogénea. Añade el bicarbonato y remueve bien.
Aplicación: Aplica una capa fina sobre el rostro limpio, evitando el área de los ojos. Deja actuar entre 5 y 7 minutos (no dejes que se seque por completo para evitar la deshidratación). Retira con agua tibia y movimientos circulares suaves mientras la arcilla se desprende.
Uso adecuado: Esta mascarilla es ideal para pieles grasas o con tendencia acneica. La arcilla absorbe impurezas y el bicarbonato potencia la limpieza profunda. No la uses si tu piel está irritada o con brotes activos e inflamados.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
